En los escritos, obtenidos por Milenio, el capo asegura que el aislamiento, la falta de actividades educativas, la privación de sueño y las Medidas Administrativas Especiales (SAM) lo están llevando a perder la razón. “Me la paso sin hacer nada en mi celda, en un ambiente siniestro y deshumanizante (…) me estoy enfermando y me voy a volver loco”, advirtió.
El exlíder del Cártel de Sinaloa acusó además que dentro de la prisión es sometido a un “sistema de tortura” que incluye la liberación de aire caliente con gases durante las noches, lo que provoca palpitaciones, dolor corporal, sudoración y aumento crítico de la presión arterial. “Estoy por tener un infarto”, escribió.
Las cartas, enviadas entre 2023 y 2024 como parte de una queja presentada en una corte de Colorado, también revelan que Guzmán Loera sufre depresión, pérdida de memoria y una alergia crónica que asegura no ha sido atendida por médicos externos.
El Chapo insistió en que su confinamiento solitario busca provocar su muerte y ruega que se le permita al menos hablar con sus hijas gemelas o su hermana, en un intento por no perder totalmente la cordura en la prisión de supermáxima seguridad donde purga su cadena perpetua.