El secretario Ricardo Trevilla detalló que casi la mitad de los cartuchos de alto poder que decomisaron en territorio mexicano son da una fábrica propiedad del gobierno estadounidense.
Habló de los cartuchos calibre .50, que son de ametralladores y fusiles de gran alcance. Esto lo dice luego de una publicación del diario estadounidense The New York Times que exhibió el problema y refirió a la compañía Lake City Army Ammunition Plant, ya que municipios aseguradas tenían su firma.
Por su parte, la presidente Claudia Sheinbaum dijo estar «evaluando que las demandas que tenemos contra las armadoras incluyan esta parte».
Asimismo, el general Trevilla indicó que entre el 77 y 78% de las armas cortas y largas que entran ilegalmente en México y son usadas por el crimen organizado proceden de Estados Unidos, donde se pueden comprar legalmente en muchos lugares.
Parte del armamento decomisado en México de origen estadounidense son ametralladoras de diversos calibres, fusiles tipo Barrett, lanzagranadas o lanzacohetes, dijo el general.