De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el centro de Rachel se localizó a unos 430 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur, con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora y desplazamiento hacia el oeste-noroeste a 6 kilómetros por hora.
Aunque el sistema se aleja de las costas nacionales, todavía puede provocar lluvias puntuales muy fuertes en el sur de Baja California Sur, además de oleaje elevado en las costas de Baja California Sur, Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima.
Rachel pierde fuerza, pero no desaparecen los efectos
El SMN mantiene la recomendación de extremar precauciones en las zonas costeras debido a las lluvias, viento y oleaje que todavía puede generar el ciclón.
Para este sábado también se pronostican lluvias en distintas regiones del país debido a otros sistemas meteorológicos. En Chihuahua se esperan intervalos de chubascos, mientras que el frente frío número 1 provocará lluvias fuertes en estados del norte y noreste.
En otras palabras, Rachel ya no representa un impacto directo para Chihuahua, pero el estado sí tendrá condiciones de lluvia por el resto de la configuración atmosférica.
Y mientras Rachel se va, aparece otro posible ciclón
La atención meteorológica también comienza a dirigirse hacia una zona de baja presión frente a las costas del Pacífico sur mexicano, al sur de Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán.
El sistema tiene actualmente 80% de probabilidad de desarrollo ciclónico durante los próximos siete días, de acuerdo con información difundida con base en el monitoreo del SMN. Si logra organizarse y alcanzar la categoría correspondiente, recibiría el nombre de Simón, que sería el decimoctavo ciclón tropical con nombre de la temporada 2026 en el Pacífico nororiental.
Por ahora, Simón todavía no es un ciclón tropical formado, por lo que tampoco existe una trayectoria definitiva ni puede determinarse qué zonas resultarían afectadas.
Las autoridades meteorológicas mantienen bajo vigilancia este nuevo sistema debido a las condiciones favorables para su desarrollo y recomiendan seguir los avisos oficiales conforme evolucione.
Así, mientras Rachel pierde fuerza y se aleja de territorio mexicano, el Pacífico continúa activo y ya concentra la atención en el posible desarrollo de un nuevo ciclón.