Con el objetivo de promover hábitos de vida saludables entre la población, la Dirección de Salud Municipal hizo un llamado a la ciudadanía para reducir el consumo de bebidas con alto contenido de azúcar y optar por opciones más saludables como el agua simple.
La titular de la dependencia, Daphne Santana Fernández, señaló que el consumo excesivo de azúcar se ha relacionado con diversos problemas de salud que pueden afectar la calidad de vida de las personas, entre ellos obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades del corazón y caries dental.
Indicó que el consumo frecuente de bebidas azucaradas puede tener repercusiones negativas para el organismo, ya que está asociado con el desarrollo de sobrepeso, obesidad, resistencia a la insulina, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, hipertrigliceridemia y dislipidemia, entre otras enfermedades crónicas no transmisibles.
Explicó que muchas de estas bebidas contienen azúcares añadidos como sacarosa, maltosa, jarabe de alta fructosa, jarabe de azúcar de caña, dextrosa y azúcar invertido, ingredientes que suelen encontrarse en refrescos, jugos industrializados, bebidas deportivas y aguas saborizadas.
La funcionaria destacó que el agua es el principal componente del cuerpo humano. Al momento de nacer, el organismo está compuesto entre un 75 y 85 por ciento de agua; sin embargo, este porcentaje disminuye con la edad. En la etapa adulta, el agua representa aproximadamente entre el 60 y 70 por ciento del cuerpo, aunque puede variar según las características de cada persona.
Señaló que la ingesta diaria de agua proviene entre un 20 y 30 por ciento de los alimentos que se consumen durante el día y entre un 70 y 80 por ciento de las bebidas, por lo que es importante elegir correctamente qué se toma, ya que no todas las bebidas aportan beneficios a la salud.
Para orientar a la población, la Secretaría de Salud elaboró el material informativo denominado “La Jarra del Buen Beber”, similar al “Plato del Bien Comer”, el cual clasifica las bebidas en seis niveles de acuerdo con la cantidad recomendada para su consumo diario.
En el nivel uno se encuentra el agua potable natural, con una recomendación de seis a ocho vasos al día, siendo la opción más saludable. En contraste, en los niveles cinco y seis se ubican los jugos de fruta, bebidas deportivas, refrescos y aguas de sabor, cuya recomendación es de cero a medio vaso al día.
Santana Fernández subrayó la importancia de revisar las etiquetas de los productos antes de consumirlos, con el fin de identificar los tipos y la cantidad de azúcares que contienen y así evitar aquellas bebidas con un alto contenido de azúcar.
La titular de la Dirección de Salud Municipal reiteró la invitación a la ciudadanía a priorizar el consumo de agua simple y mantener hábitos alimenticios saludables que contribuyan a mejorar su bienestar y prevenir enfermedades.