Ante las recientes filtraciones sobre una nueva ronda de aranceles por parte de la administración de Estados Unidos hacia el sector tecnológico, la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (ANIERM) en Chihuahua alertó sobre el riesgo que esto representa para Ciudad Juárez. Marcelo Vázquez Tovar, delegado de la organización, advirtió que la mira del gobierno estadounidense ha comenzado a desplazarse de la industria automotriz hacia la electrónica, el actual motor económico y de empleos de la región fronteriza.
De acuerdo con el análisis realizado por la delegación con datos de la Secretaría de Economía, de los 14,961 millones de dólares que exportó Juárez en junio de 2026, un total de 10,256 millones —es decir, el 69%— corresponden a máquinas y unidades de procesamiento de datos. Este sector, impulsado principalmente por empresas de origen asiático, ha multiplicado por seis sus exportaciones en los últimos tres años, logrando compensar parcialmente la contracción de la industria automotriz local, la cual ha perdido 75,000 empleos y visto descender sus exportaciones de autopartes en un 30% en el mismo periodo.
Vázquez Tovar señaló que, si bien en un principio los aranceles punitivos se centraron en la industria automotriz —logrando que diversas armadoras regresaran operaciones a territorio estadounidense— y posteriormente se amagó con gravar únicamente semiconductores y chips, la estrategia de Washington ha evolucionado. Ahora, asesores cercanos al presidente estadounidense preparan gravámenes que alcanzan a equipos de cómputo, laptops, consolas de videojuegos y, de manera muy destacada, servidores enfocados en el desarrollo de la inteligencia artificial, un mercado con un auge global sin precedentes.
«El tema nos importa mucho en Juárez porque somos la principal ciudad que produce esa electrónica que México está exportando y mucho de nuestro empleo depende de ese sector», subrayó el delegado de la ANIERM. Recordó además que las exportaciones juarenses representaron en junio pasado el 21% del total nacional, reflejo de la magnitud que posee la maquiladora electrónica en la economía del país.
Ante el escenario de que Estados Unidos intente replicar con la tecnología el proceso de repatriación industrial que aplicó con los automóviles, la representación empresarial hizo un llamado a mantenerse en alerta permanente. Vázquez Tovar puntualizó que, dado el tiempo que Washington necesitará para levantar una infraestructura de esta magnitud en su territorio, la ciudad debe aprovechar este margen para analizar su posición en la cadena productiva global, realizar los ajustes necesarios y definir estrategias que salvaguarden el empleo y el desarrollo económico de los juarenses.