Las zonas de baja presión son regiones atmosféricas inestables que comúnmente generan nubosidad, lluvias intensas, tormentas eléctricas y vientos fuertes, según Protección Civil.
Cuando estas áreas adquieren organización y persistencia, pueden evolucionar en perturbaciones tropicales, la fase inicial de un ciclón tropical.
La primera de estas zonas se ubica al sur de Guerrero, Michoacán y Colima, y ha incrementado al 50% su probabilidad de desarrollo ciclónico en los próximos siete días.
La segunda, localizada al suroeste de la península de Baja California, mantiene un 20% de probabilidad de formación ciclónica, tanto en las siguientes 48 horas como en los próximos siete días.