Durante la conferencia matutina, la mandataria informó que el tema fue abordado en el Gabinete de Seguridad, donde instruyó a la Fiscalía y a la Secretaría de Salud a verificar los hechos mediante peritajes y análisis técnicos. “Primero hay que averiguar si realmente fue fentanilo; segundo, cómo llegó a ese alimento; y tercero, las investigaciones que tengan que proceder”, señaló.
Sheinbaum subrayó que el fentanilo es una sustancia altamente tóxica y que en cantidades mínimas puede provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte, por lo que insistió en evitar especulaciones hasta contar con información oficial confirmada por peritos.
La presidenta recordó que el reporte inicial provino de autoridades de Puebla, pero enfatizó que el Gobierno federal no confirmará la versión sin una investigación formal. “Hasta que no tengamos más información, no podemos afirmar nada”, sostuvo.
En el mismo contexto, Sheinbaum destacó que el consumo de fentanilo en México es considerablemente menor en comparación con Estados Unidos y Canadá. Citó datos del Instituto Nacional de Salud Pública que muestran una prevalencia muy baja de consumo no médico: 0.2% alguna vez en la vida y 0.1% en el último año.